Ruta Languedoc Roussillon

Semana Santa en Autocaravana una vez más

Un año más hemos disfrutado de la Semana Santa viajando en autocaravana y, como llevamos haciendo desde hace años lo hemos hecho con Evans. Como siempre las recogemos en Santovenia de Pisuerga, allí Ivan nos atiende siempre de maravilla.

Una vez puestos en marcha nos dirigimos a nuestro destino: Languedoc-Roussillon.

La primera parada es Carcassonne, disfrutamos de su ciudad antigua, espectacular y de su comida típica. De ahí, a Lagrasse, con la pequeña decepción de no poder entrar a visitar la abadía por cuestiones de horario.

De camino a Peyrepertuse

Tras hacer noche en el área de caravanas, nos dirigimos a Peyrepertuse a visitar el castillo cátaro. Al bajar dirección las gargantas de Galamus, hacemos parada en Cucugnan para ver su molino de harina  y, de paso, tomarnos unas cervecitas, bien merecidas, con un delicioso pan de aceitunas hecho allí mismo. Y arrancando para Narbonne a hacer noche.

Después del descanso nocturno, visita a la ciudad (su mercado, catedral…) y desde allí, dirección a la espectacular Minerve. Y más carretera para llegar a las esclusas Fontseranes en Beziers con la suerte de llegar justo a tiempo para ver como pasaban tres barcos fluviales por ellas y así poder verlas en funcionamiento.

Rumbo a  St. Guilhem le Desert

De nuevo pasamos la noche en un área de caravanas, pero aunque se podía pernoctar no tenía los servicios en funcionamiento. A la mañana siguiente pocos km para llegar a St. Guilhem le Desert, otro espectacular pueblo de casas de piedra. Y de ahí dirección a La Coubertourade, no sin antes perdernos (como todos los años nos pasa algún día) pero disfrutando de recorrer una inmensa zona de descanso alrededor de un embalse y aprovechando para parar a comer y a relajarnos, para llegar con una puesta de sol espectacular al pueblo.

Pasamos la noche en el aparcamiento que hay en las afueras del pueblo, muy tranquilo y rectito y seguimos camino para llegar a Montpellier, es decir, todo lo contrario. Una gran urbe bonita y menudo calor pasamos.

De ahí, una pequeña tirada de 80km para llegar a Pont du Gard, “están locos estos romanos”

A partir de aquí empieza un periplo de varios km y paradas rápidas. Pero antes hacemos noche en el área de Aigües Mortes, para visitar la ciudad al día siguiente. Arrancamos hacia Perpignan, mítica, pero decepcionante y de ahí a pasar la noche un el área de Port Vendres, casi en la frontera con España.

Últimos pasos de nuestra ruta

No podíamos irnos sin visitar Collioure y la tumba de Antonio Machado. Y, ahora sí, una buena kilometrada (349km) para ahorrarnos la vuelta del tirón. Eso sí, hacer noche y la mañana siguiente en la espectacular localidad de Saint Bertand de Cominnges, con su abadía y  después a la pirenaica Oloron para rematar el viaje.

A partir de aquí nos queda el kilometraje hasta Hondarribia, para encontrarnos con la decepción de que habían cerrado el área de caravanas. Así que hacemos noche en el parking de la playa. Y, al día siguiente, hasta Santovenia de nuevo. Devolver las autocaravanas y, antes de llegar a casa, hacer una parada en El Ermitaño, para recuperar fuerzas.

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