Viendo un poquito de Asturias en autocaravana

El último fin de semana de Marzo antes de la Semana Santa hemos visitado Asturias con el modelo Sunlight T65 de E-vans, uno de los modelos preferidos de Jorge, mi marido.

Disfrutando en Casa Junco

Aprovechando que el domingo habían invitado a las peques a pasar una jornada de cars en el museo de Fernando Alonso, cogimos una autocaravana y el viernes partimos hacia tierras asturianas, donde no se come nada mal, por lo tanto, en este viaje, la nevera prácticamente vacía.

Subimos hacia Asturias desde Palencia por Cantabria e hicimos la primera noche en un área que hay en Colombres, “Casa Junco”, que nos pillaba en ruta. Es el parking de un restaurante, pero es un sitio tranquilo y lo bueno que tiene es que por la mañana tienes el desayuno cerca si no quieres desayunar en la autocaravana.

Y el sábado pasamos toda la mañana en el MUJA, el museo del jurásico de Asturias. Se encuentra ubicado en el concejo de Colunga, entre las localidades de Colunga y Lastres, una zona preciosa de la costa asturiana. Las peques habían estado ya allí hace un par de años y tenían muy buen recuerdo, así que nos pareció buena idea repetir. En el museo hacen un taller para niños con una visita guiada especial para ellos. En ese rato a los padres nos tienen también entretenidos con una visita gratuita para adultos. Nos llamó mucho la atención cuando acabó el taller las cosas que nos contaron las peques, habían aprendido más que nosotros y encima se lo habían pasado genial.

Tuvimos una tarde terriblemente lluviosa, así que dimos un pequeño paseo por Lastres y nos atrincheramos en la autocaravana con unos cuantos juegos de mesa y una peli. Muy a gusto.

 

Nos acercamos a dormir al área de Lugones, cerquita del circuito-museo de Fernando Alonso, ya que habíamos quedado a las 10:30 de la mañana allí. El área es muy pequeña pero muy tranquila, en un recinto vallado que pertenece a un polideportivo.

Y el domingo, jornada de cars. El museo de Fernando Alonso está en Coruño, muy cerquita de Oviedo. Las peques pasaron la jornada entre cars, visita al museo y demás. El museo merece la pena, sobre todo para los amantes del automovilismo. La lluvia no dejó de caer en todo el día, pero no por ello se estropearon las actividades, afortunadamente. A mediodía nos acercamos a comer a Lugo de Llanera, un pueblecito cercano donde la oferta gastronómica es bastante amplia, y como no, de nuevo las raciones con “copete”.

Museo de Fernando Alonso bajo la lluvia

Y por la tarde vuelta a casa. Hemos tenido un fin de semana pasado por agua, ya contábamos con ello, por no por eso nos hemos quedado en casa y la verdad es que hemos pasado un par de días estupendos. Ruta recomendada 100%.

 

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