Cazorla en un “salto” con E-VANS

Cabecera

Si uno se pregunta si merece la pena alquilar una autocaravana para un par de noches, la respuesta es, ¡que si!
Teníamos muchas ganas de volver a disfrutar de la experiencia de viajar y vivir la aventura de la autocaravana, después de nuestras anteriores escapadas a Portugal (https://www.e-vans.es/blog/cabo-san-vicente-recorriendo-sur/) y a Cabo de Gata (https://www.e-vans.es/blog/cabo-de-gata-en-modo-slow/), aunque el tiempo que podíamos disponer era muy justo… aun así, no dudamos en contar con la experiencia de Rafael de E-Vans Granada y preparar un “salto” a Cazorla.
El Parque Natural de Cazorla, situado nuestra provincia vecina, Jaén, que si bien no está excesivamente lejos de Granada, lo está lo suficiente como para que visitarlo haciendo la ida y la vuelta en un solo día sea una paliza, pero que resulte más que atractivo hacerlo pudiendo pernoctar en nuestra autocaravana.

Preparativos

La ventaja de volver a confiar en E-Vans, es que contamos con que la vivienda está lista para vivirla, así que, sólo un poco de ropa para un par de días, las viandas correspondientes y un poco de equipo, hacen que los preparativos esta vez, aunque ya viajemos seis, nuestros tres peques, nuestra perrita y nosotros, se puedan poner a punto en la noche previa, dejándolo todo listo en nuestro coche, para irnos directamente a la central de E-Vans en Granada y, tras las habituales explicaciones y pasar el equipaje del maletero del coche a su ubicación en el habitáculo, iniciar el viaje.
Nos encontramos que Rafael nos ha preparado una magnífica Autocaravana capuchina, así que vamos a probar este formato, destaca mucho la amplitud de la zona habitable, del salón, así como la disposición de las camas de la parte trasera, que serán perfectas para nuestros pequeños y la gran cama que viaja en la parte frontal y que cuando se despliega, al contrario con otros formatos, mantiene operativo la zona de la sala de estar.

Aproximación

Desde Granada, el recorrido es fácil, tomamos la A44 hasta Jaén, donde nos desviamos una vez pasada la capital vecina, por la Autovía del Olivar que asciende hasta la loma donde se sitúan Úbeda y Baez

Camino del centro del pueblo

a, será la primera, la protagonista de nuestra primera y última parada.
Junto a la Academia de la Guardia Civil, hay una zona de Autocaravanas y aparcamiento amplio, a unos 10 minutos andando, entramos en la parte histórica de esta ciudad, cuyo casco histórico, declarado Patrimonio de la Humanidad, merece la pena visitar, no nos podemos perder la zona que conforman la Capilla del Salvador, la Basílica de Santa María de los Reales Alcázares y el Parador de Turismo, en sus estrechas calles, los palacetes señoriales del renacimiento se suceden y en sus plazas, las terrazas de los bares, animan a sentarse y a cenar en este atardecer fresquito de junio.

 

Seguimos el camino

Castillo de la Yedra

Con nuestros peques ya cenados y dormidos en sus sillitas, volvemos a la carretera, para continuar el viaje, desde Úbeda, se continua por la misma carretera hasta Torreperogil, desviándonos en dirección a Peal del Becerro y desde aquí a Cazorla.
Estacionamos nuestra Autocaravana en el parking de Autobuses que se sitúa en la entrada al casco histórico, una zona espaciosa y tranquila, bajo el Castillo de la Yedra iluminado y con el arrullo del río en el fondo del barranco, aquí pasaremos la noche.
Cazorla

 

 

Parking en Cazorla

Despertar, abrir la venta y la puerta y descubrir el sitio al que llegaste de noche, con toda su luz y sus detalles, es una maravilla.

Tras el biberón de los peques, nos vestimos, recogemos el habitáculo y dejamos la A.C. en el mismo aparcamiento.

Justo de aquí, la Calle Luz, nos lleva hasta las estrechas y empinadas calles de Cazorla, buscando el corazón del pueblo, bajo las murallas del Castillo de la Yedra, hasta la Plaza Vieja.

Fuente de las Cadenas

Allí nos sentamos en un café a desayunar, disfrutando del ambiente de esta mañana de sábado, en el que el pueblo empieza a despertar.
Justo en la misma plaza, se sitúa la curiosa Fuente de las Cadenas, pero aún más llamativas son las ruinas de Santa María, una iglesia “descapotable”, que se puede visitar. Disfrutamos del espacio, que es realmente espectacular, además subimos a su torre. Aprovechamos, junto con el guía de la iglesia, para realizar la visita al museo Gyapaetus en la misma plaza y recorrer la pasarela que vuela sobre el río que está embovedado bajo la plaza. Un paseo muy sorprendente y recomendable.

El Parque Natural

Comida en el parque cinegético

De vuelta a nuestra autocaravana, volvemos a la carretera, pasando por La Iruela, Burunchel y accediendo al maravilloso entorno del Parque Natural, el paisaje es inmenso y cada mirador merece una parada para una fotografía.
Seguimos la carretera principal, pasando Arroyo Frío, el Centro de Visitantes de la Torre del Vinagre y Coto Ríos hasta llegar al Parque Cinegético Collado del Almendral.

En su aparcamiento, en medio de un hermoso pinar, bajo la sombra de sus frondosas copas, montamos nuestro campamento y preparamos la comida para todos, ya que aquí disfrutaremos de la tarde, realizando el recorrido en el trenecito por dentro de la reserva, donde los guías nos explican todo sobre los animales que la habitan y que son la referencia de la fauna del parque. Los más pequeños disfrutan de ver a los animales tan cerca e incluso de darles de comer. También realizamos la pequeña ruta a pie que asciende hasta el mirador y que nos permite unas magníficas vistas al embalse del Tranco.

Visita al parque cinegético

Regresamos al vehículo y desandamos el recorrido que hiciéramos esta mañana, hasta el Camping del Puente de las Herrerías, donde pasaremos esta segunda noche. La zona es preciosa, junto al río Guadalquivir y muy cerca de su nacimiento.
Aprovechamos las instalaciones del camping para ducharnos, preparamos la cena para los más pequeños, que están tan cansados que no tardan en dormirse. Al poco nosotros caemos, ha sido un día muy intenso.
Amanece el domingo, aprovechando la cafetería del camping para desayunar tranquilamente, antes de salir en dirección a la Cerrada del Utrero, que se encuentra muy cerca, donde estacionamos en un apartado junto a la carretera.
Realizamos el hermoso recorrido de la Cerrada del Utrero, aunque nos cuesta un poco mover a los pequeños, finalmente conseguimos salvar las subidas, bajadas, los escalones excavados en la piedra, etc.

 

Tras terminarla, decidimos comer en el chiringuito que se encuentra a pie de carretera en el final del recorrido, siempre probando platos típicos de la zona. Es la hora perfecta para que nuestros chicos coman y después se duerman su siesta mientras descontamos kilómetros a la vuelta y así hacemos.
Regresando
Una vez disfrutada la comida, nos acomodamos en el vehículo e iniciamos el regreso. El primer compás es volver a la carretera principal y superar los límites del Parque Natural hasta el pueblo de Cazorla, aquí se quedan las montañas a nuestras espaldas y dos días inolvidables y ante nosotros se abren los infinitos campos de olivos de Jaén.

 

Paramos en Úbeda, directos al área de servicio de autocaravanas, para hacer el desagüe y reponer aguas. Aquí mismo merendamos y afrontamos los últimos compases del regreso.
Desandamos el camino que hicimos hace un par de días, hasta llegar a casa, aquí desembarcamos pasajeros y equipo, dándole un repaso de limpieza al vehículo antes de regresarlo a la central de E-Vans Granada y dar por finalizada esta pequeña aventura.
¿Para cuándo la próxima?

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Hay

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