Navarra, ese paraíso en autocaravana con E-vans.

Desde nuestra recién estrenada delegación de E-vans Navarra, en Peralta, nos envían esta escapada de tres días por esa maravillosa provincia. Como podéis ver, han disfrutado muchísimo de la experiencia. Solo con ver las fotos de los maravillosos paisajes de esta zona con las autocaravanas como testigos, dan ganas de coger una de ellas y salir a viajar.

«Después de dos meses de confinamiento y con la misma ilusión de un niño que estrena zapatos, en cuanto se anunció que se podía viajar por la provincia, preparamos nuestra casa rodante y nos pusimos en marcha!
En este caso nuestra elección fue dirigirnos al valle del Baztán, donde la naturaleza en estado puro te envuelve y te fascina allá donde vayas.
Un conjunto de maravillosos pueblos con historias muy interesantes, edificios que te dejan con la boca abierta, paisajes de ensueño y amables paisanos deseosos de que tu estancia sea lo más agra
dable posible.

 

Recorrer sus calles, cruzar sus puentes medievales, escuchar el sonido de sus ríos y contemplar las colinas con un inmenso abanico de verdes, es sin duda un regalo para todos los sentidos.

Si viajas con niños tienes la diversión garantizada con  paseos a caballo, rutas en bici, 

senderismo, y otras muchas opciones sin olvidar la degustación de productos típicos, quesos, embutidos, panes y dulces.

Nosotros viajamos 4+2, matrimonio, dos niñas de 7 y 12 y dos perritas pequeñas.La primera noche la pasamos en el área para autocaravanas de Ordoki, junto al río y a los pies de Arizcun. Un lugar tranquilo custodiado por un precioso puente y una fuente de piedra donde te indica el camino de Santiago a través de la preciosa ruta del Baztán.

Al día siguiente y después de pasear por las calles de Arizcun, donde toman protagonismo su impresionantes casonas presididas por imponentes escudos, nos dirigimos al pueblo de las brujas, Zugarramurdi. Una pena no poder visitar sus cuevas y museo debido a la situación actual, pero donde disfrutamos del paisaje, la tranquilidad y de una chistorra espectacular. Para dormir nos indicaron un aparcamiento enorme con unas vistas increíbles. Tranquilidad absoluta.

Para el último día y con un tiempo inmejorable, nos decidimos por ir a tomar un gran desayuno a Dantxarinea, paso fronterizo con Francia y volver sobre nuestros pasos al área de Otsondo, una parada en pleno puerto.  Aprovechamos para dar un paseo por los campos de helechos, una subida en bici al monte, recuperar fuerzas con  una gran paella,  relax al sol y preparados para la vuelta con las pilas cargadas.
Si vais con tiempo y ganas, hay un montón de sitios que merece la pena visitar, como la cascada de Xorroxin en Erratzu, el parque de Bertiz, el mirador del Baztán en Ziga y otros muchos lugares llenos de vida e historia, museos, molinos, monasterios, castillos, cuevas, parques…Sin duda Navarra tiene mucho encanto y gran parte está en el valle del Baztán.»

Compartir

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.