Teruel existe también en autocaravana

Aprovechamos el puente de mayo para acercarnos hasta Teruel. El objetivo principal de este viaje fue conocer Alfambra, un pueblecito a pocos kilómetros de la capital en el que nació mi suegro, así que hasta allá que nos fuimos a visitar parte de los orígenes de la familia.

Salimos de Palencia el sábado muy prontito por la mañana y aprovechamos el trayecto para visitar algunos pueblos de camino como Burgo de Osma o Medinaceli. Lógicamente nos fijamos en las áreas de autocaravanas, ambas muy bien equipadas y muy cerca del núcleo urbano del pueblo.

Llegamos a Teruel y cómo no, lo primero degustar la gastronomía típica de la zona, por supuesto, así que pedimos entre otras cosas unas “madejas”, os las recomiendo si viajáis por allí.

Pasamos un par de días por la zona afincados en el área de autocaravanas de Teruel, visitamos la ciudad y su arte mudéjar, los amantes de Teruel, como no y vimos “el torito”, claro. Uno no se puede ir de allí sin ver esas tres cosas tan típicas de la ciudad.

Otro de los días fuimos a Dinópolis. La verdad es que las peques se lo pasaron fenomenal, es un parque estupendo para pasar un día en familia, ya que la mayoría de las atracciones son para todos al ser audiovisuales y se pueden disfrutar juntos.

El último día nos acercamos a Albarracín, paraíso de escaladores de bloque. Dimos un paseo por el pueblo y nos acercamos a comer al camping “ciudad de Albarracín”. Preguntamos por el pueblo y nos recomendaron ir allí. No nos defraudó, espectacular la carne a la brasa y estupenda la relación calidad-precio y el trato.

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