Vía de la Plata en bici y autocaravana

Amigos, bicicletas y una autocaravana ¿Puede haber un plan mejor para cruzar España? Para empezar elegimos la Delegación de E-Vans en Zaragoza, salíamos desde Huesca y ya habíamos alquilado otras veces con ellos y como siempre, todo fueron facilidades. Viajar de este modo suponía eliminar los molestos portabultos de la bicicleta y quitarnos las molestias de ir buscando día a  día alojamiento tras la jornada de ciclismo gracias a la flexibilidad  que nos aportaba el vehículo. Elegimos la Sunlight A70, porque nos ofrecía un maletero tremendo para meter las bicicletas sin desmontar nada, y además… nuevecita (casi la estrenamos, ¡llevaba poco más de 1.000Km cuando la cogimos!).

Decidimos hacer la Vía de la Plata, antigua ruta comercial de la época Romana, desde Sevilla a Astorga aprovechando la bonanza del tiempo de final de mayo y aprovechando la oportunidad de tener a Juanjo, quien no pedaleaba y se podía dedicar a las labores de conducción mientras disfrutaba de la historia y restos que los romanos dejaron en la Península en su época en que estuvo por ellos conquistada.

La Ruta de la Plata supone un desafío para quienes se deciden hacerla ya sea caminando o con bicicleta. Y la autocaravana es un apoyo excelente por la adaptabilidad que tiene este medio, permitiendo una planificación más in situ de cada etapa y en función de las circunstancias más recientes (cansancio, mala meteorología, etcétera), así como dotar la persona o personas que acompañan a quienes hacen este tipo de aventura, un espacio que siempre le acompaña sin necesidad depender de checkings y semejantes.

La Ruta de la Plata además del desafío físico, supone todo un aliciente turístico por el interés de los diversos municipios españoles que se recorren, casi todos ellos trufados de elementos artísticos urbanos que merecen la pena. Así tenemos el colorido y ambiente de Sevilla, Mérida con sus conocidos restos romanos, Cáceres con su magnífico casco histórico patrimonio de la humanidad, Salamanca llena de historia en sus muros y de vida en sus calles, o una León que gravita alrededor de esa estupenda catedral gótica pero en la cual el resto de la ciudad no desmerece. Sin olvidar municipios quizá más desconocidos pero también con encantos a descubrir como Plasencia, Bejar o Astorga. A todos estos emplazamientos hay que unir la siempre estupenda gastronomía de nuestro país, que en este viajar por tierras andaluzas, extremeñas y castellanas encuentra en los buenos vinos, los gazpachos, las migas, los embutidos ibéricos, las carnes o el cocido, bazas irresistibles a poco que tengas un poco de buen gusto a la hora de comer.

Sevilla, El Real de la Jara, Zafra, Mérida, Cáceres, Carcaboso, Plasencia, Béjar, Salamanca, Zamora, León y Astorga… grandes lugares que fueron pasando conforme pasaban los días de pedaleo. Pedaleo que tenía su recompensa al llegar a nuestra Sunlight A-70 perfectamente equipada. Un poco de respiro, una ducha refrescante, una cerveza y una ensalada fresquita sentados en su interior, o fuera, con las sillas plegables que nos habían proporcionado, para luego, por la tarde, bicis al enorme maletero y a ejercer de turistas por nuestra geografía.

Por la noche, gracias a la amplitud de nuestra autocaravana, llegaba el descanso. Camas cómodas, almohadones, sábanas y edredones cumplían su papel a la perfección, para así levantarnos, hacernos ahí mismo un gran desayuno y volver a pedalear con ganas al día siguiente.

Desde luego, una experiencia inolvidable. Hemos recorrido la península de Sur a norte, 720 Km por caminos, sendas y algún tramo de carretera. La soledad de la España interior, el bullicio de las capitales y como denominador común la gente acogedora en cada lugar que hemos visitado.

Sin duda, ¡fue una gran elección! ¡Gracias E-Vans Zaragoza!

 

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